Amantes de la repostería y la historia, ¡esta noticia es para vosotros! La Comunidad de Madrid nos invita a un recorrido inigualable donde la historia se come: la campaña «Dulces de las Ciudades Patrimonio de la Humanidad en la Comunidad de Madrid», lanzada por la Asociación de Empresarios Artesanos del Sector de la Pastelería y Panadería de Madrid (ASEMPAS).

Un Viaje que se Saborea: La Campaña «Dulces de las Ciudades Patrimonio»
Esta iniciativa celebra y promociona los obradores artesanales que mantienen viva la identidad golosa de las tres joyas reconocidas por la UNESCO en la región: Alcalá de Henares, Aranjuez y San Lorenzo de El Escorial. Los dulces, según ASEMPAS, no son solo un postre; son embajadores gastronómicos, el recuerdo más dulce que podemos llevarnos de estas ciudades monumentales.
ASEMPAS te invita a vivir la experiencia de saborear el patrimonio, recorriendo los obradores que, con su maestría, nos regalan un viaje al pasado en cada bocado.
Alcalá de Henares: La Ciudad de Cervantes en Versión Dulce
Alcalá, cuna de Cervantes y referente cultural, esconde en sus pastelerías un legado delicioso con al menos cuatro postres emblemáticos.
La Costrada de Alcalá: Un milhojas de hojaldre crujiente, relleno de suave crema y merengue, y coronado con almendra picada y gratinada. Su origen se debate entre los confiteros Salinas (finales del XIX) y el pastelero Lino Gómez Noguera (1929), pero su sabor es indiscutiblemente delicioso.
Las Rosquillas de Alcalá (o de Yema): De origen quizás en la Roma imperial, estas rosquillas de hojaldre deben su característico color amarillo a un baño de crema de yema glaseada. Su preparación en Alcalá data del siglo XVI.
Almendras Garrapiñadas: Una receta de origen probablemente árabe, documentada desde el siglo XVIII, pero que alcanza la perfección en manos de las Clarisas de San Diego, conocidas cariñosamente como «las Diegas de Alcalá» o «almendreras».
Tejas de Alcalá: Galletas o pastas con mucha almendra, curvadas para imitar la forma de las piezas de los tejados, ¡de ahí su simpático nombre!

Aranjuez: El Rey del Fresón y el Hojaldre
El Real Sitio y Villa de Aranjuez es famoso por sus jardines y huertas, pero en repostería, un ingrediente se lleva la corona: el Fresón de Aranjuez.
Este fruto, cultivado en las fértiles tierras del Tajo, es el emblema culinario y cultural de la zona. Su sabor dulce y jugoso lo hace ideal para tartas, mousse, compotas, o simplemente bañado en chocolate o macerado con azúcar y licor.
Además, los obradores centenarios de Aranjuez destacan por su maestría con el hojaldre, presente en postres y tartas legendarias como la «tarta goyesca de Aranjuez», tradicionalmente rellena de crema.
San Lorenzo de El Escorial: El Dulce de los Reyes con Sabor a Chocolate
En esta localidad, marcada por el majestuoso monasterio de Felipe II, nos encontramos con un postre de noble abolengo que el pueblo hizo suyo: la bizcotela.
La Bizcotela (o «Dulce de los Reyes»): Son bizcochos en forma de media luna, napados con yema y recubiertos con chocolate.
Un Origen Real: Su precursor fue el «Vizcocho del Palacio Real», creado en 1747 por Juan de la Mata, confitero de la Corte de Carlos III, y que aparece en su famoso libro Arte de Repostería.
El Toque Chocolatero: La pastelería La Violeta Imperial reinventó la receta en los años 40 con la cobertura de chocolate negro y blanco. Esta vinculación con el cacao se debe a la vieja tradición chocolatera de El Escorial, que tuvo su momento álgido con la fábrica de Matías López a principios del siglo XX, y que hoy se recuerda con un Museo del Chocolate.

Se ha contado con la presencia institucional de: Laura Martínez Cerro, Directora General de Turismo y Hostelería de la Comunidad de Madrid y representantes de los Ayuntamientos de San Lorenzo del Escorial, Alcalá de Henares y Aranjuez.
Y, por supuesto, con el apoyo de pastelerías artesanas madrileñas:
Asistieron: Paco Pastel, Pontón, Lazareno, Parras y Salinas
También participan en la iniciativa: Alaska, Bamby, Riquelme y La Madrileña
Garantía de Calidad: El Sello Artesano de ASEMPAS
Al participar en esta ruta, no solo saborearás la historia, sino que apoyarás la autenticidad. ASEMPAS, la entidad que representa a los profesionales del sector en Madrid, promueve el «Sello Artesano de Calidad».
Este sello, creado en 2018, distingue a aquellas pastelerías que siguen métodos tradicionales y garantizan la calidad, autenticidad y seguridad de sus productos.
¡Busca el distintivo de ASEMPAS en tu próxima visita a estas ciudades patrimonio y asegúrate de llevarte a casa un recuerdo verdaderamente artesanal!


